viernes, 30 de marzo de 2007

No hay socialismo sin una verdadera ideología socialista que sustente la transformación

Al escuchar a la Presidenta dirigiéndose a los altos representantes de los Poderes Públicos, con motivo de conmemorarse el primer año de su gobierno no podemos evitar pensar en lo incapaces que han sido las Instituciones del Estado para ponerse a tono con lo que demanda el momento político, es en verdad preocupante como los nuevos funcionarios de este cuarto gobierno de la concertación se comportan de la misma manera o tal vez peor que los del tercero. Si avanzamos hacia un proceso de transformación social que cada vez se profundiza más, conviene que estemos atentos a la marcha de las instituciones y de las leyes. ¿Hacia dónde apuntan? ¿Cuáles principios asumen? ¿Nos incluyen a todos? ¿Regulan la acción del estado y la corrupción? ¿Cuál es la posición del partido respecto el la reforma de la LOCE, el Binomial y la reforma de los fondos de pensiones?

Y así pudiéramos estar enumerando infinitamente varios mas proyectos de ley, veremos que el modelo de gobernar sigue siendo el mismo sólo que con algunos nuevos rostros, el cambio significativo radica en que esta nueva presidenta si es en verdad una nueva forma de ver el ejercicio del poder.

La presidenta si tiene claro hacia dónde dirigir los esfuerzos para hacer posible la reforma del estado, eso es sin lugar a dudas una gran ventaja, pero establece a la vez una gran debilidad, la ausencia de liderazgos intermedios entre la presidenta y el Pueblo es hoy un obstáculo a vencer.

Pero superar ese obstáculo tan importante requiere erradicar otras deficiencias que atentan contra el gobierno, entre las que podemos mencionar:

* La Falta de Formación Político ideológica, a veces sorprende escuchar o leer opiniones de personas que son reconocidas como dirigentes del proceso que dejan mucho que desear. Denotan falta de claridad, la no comprensión del proceso y a veces solo contribuyen a confundir a la gente. Pero además no hay una política formativa coherente hacia el pueblo no se ve a ninguna de estas personas comprometidas con la formación de nuestro pueblo y esto sin lugar a dudas constituye una debilidad estratégica del proceso.

* El sectarismo: también se evidenció durante este discurso conmemorativo, que no han cambiado las caras de quienes dirigen este proceso, de tal manera que después de diez y siete años seguimos viendo a los mismos diputados, los ministros cambian de ministerio y se hacen enrosques, pero cuesta ver nuevos rostros, no es que esto sea malo del todo pero uno se pregunta si en este tiempo no han surgido nuevos liderazgos, o si de alguna manera a los nuevos líderes les cuesta mucho superar el poder de las maquinas partidarias y acceder a las instancias de toma de decisiones, todos coinciden en hablar de participación pero parece que esa participación debe ser solo para apoyarlos a ellos y no para que el pueblo ejerza realmente el Poder.

* La debilidad organizativa y la falta de visión unitaria: Este aspecto es muy importante nuestra gente ha protagonizado un sin número de propuestas organizativas, todo tipo de comités, pero no hay una política de articulación y esto no se concreta aún, ni con la participación ciudadana, las instituciones que han impulsado estas propuestas no se han preocupado de articularse entre ellas para contribuir a cohesionar estas iniciativas en las comunidades, cohesión que debe darse en torno al proyecto político.

No pretendemos con estas reflexiones enarbolar las banderas de la derecha, ni justificar sus nefastas acciones, lo que han hecho merece ser castigado, pero quienes atentan contra nuestra oportunidad de favorecer a los mas desvalidos desde adentro, también esperamos que sean castigados por el repudio y con mayor fuerza no se les permita la reeleccion, pues ellos traicionan nuestra confianza y ya no hay lugar para perdones ni arrepentimientos.

La única intención al escribir estas líneas para este aniversario es hacer posible que comprendamos que el liderazgo de este gobierno aun está por construirse y no puede salir de otra parte que del seno de nuestro pueblo, los diputados, alcaldes y concejales deben ser electos desde las bases y el pueblo debe organizarse para evitar la manipulación y el chantaje que es la forma de hacer política que heredamos de la dictadura y que al parecer algunos no podrá superar jamás.

El Partido Socialista Unido, debe ser un instrumento del pueblo para ejercer el poder, organicémonos, hagámonos sentir, movilicemos nuestra fuerza para derrotar el oportunismo que una vez más pretende usurpar un lugar que sólo le corresponde al pueblo, pues sin pueblo no hay socialismo.

Pero la realidad es demasiado brutal y ahoga toda esperanza de que el actual PS experimente un cambio como el que esbozamos. Sin embargo, hay un hecho objetivo que se debe reconocer: en Chile hace falta un partido con un programa socialista.
Ese partido nacerá desde las entrañas del pueblo, como una corriente de opinión de miles de chilenos; se convertirá luego en un movimiento articulador de organizaciones sociales, políticas y culturales; y finalmente, se constituirá en el necesario Partido Socialista. Como su nombre lo indica, tendrá como misión construir un modelo de socialismo para Chile.
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1 comentario:

5deoctubre dijo...

compañeros
los invitamos a visitr nuestro blog y dejar sus comentarios.

Saludos cordiales
núcleo 5 de octubre.

Concepción

COMPAÑEROS DE RUTA